Un ser humano es un ser multidimensional, es decir,  biopsicosocial: con unas características físicas, unas características anímicas, y unas características sociales.
De hecho, si queremos visualizar la SALUD como un equilibrio inestable, y cambiante, de la persona con el medio que la rodea, la salud depende fundamentalmente, de cómo se interrelacionan entre sí, esos tres aspectos. De cómo resuelve un ser humano:

  • su modo de estar en el mundo: expresarse, relacionarse, sentir, pensar, crear…
  • su modo de construir o participar en el entramado social al que pertenece, cultural, económico, social, religioso, familiar, político…y por último,
  • su modo de relacionarse con su cuerpo: higiene, ejercicio, respiración, tóxicos -legales e ilegales-, sexualidad, ALIMENTO.

Desde este punto de vista, efectivamente, somos también lo que comemos, aunque evidentemente, no únicamente. Podemos afirmar sin ninguna duda, que el alimento, y el modo de alimentarnos incide de modo definitivo en la salud, individual y colectiva de la población. Y hacia eso apuntan la mayor parte de los estudios científicos realizados en relación con la nutrición y la salud, a escala mundial. Y eso ha experimentado cualquier persona que haya realizado un mínimo de autoobservación sobre cómo le influye el alimentarse de determinada manera. Por eso, ya los griegos, grandes maestros del arte de la salud, recomendaban: “QUE EL ALIMENTO SEA TU MEDICINA, Y TU MEDICINA, TU ALIMENTO”.
Según la O.M.S (Organización Mundial de la Salud), existen gran número de enfermedades relacionadas con la alimentación, ya demostradas: Hipertensión, Caries dental, Obesidad, Bocio, Enfermedades cardíacas, Cáncer de mama, Enfermedades del hígado, y la vesícula biliar, Diabetes, Cáncer de estómago, intestino y recto, Osteoporosis -o enfermedades de los huesos-, artrosis-artritis, Anemia…Estas, como mínimo, y en un alto grado de incidencia. Hasta el punto de que se llega a decir, que si se mejorara el modo de alimentarse, podrían llegarse a reducir del 30 al 50%, esas enfermedades.
Todo esto, justifica ampliamente, que una de las prioridades que debe tener la Salud Pública y Preventiva, y los organismos que de ella son responsables, es el tema de la educación de la salud alimentaria, desde la infancia, y en todas las capas de la población.
Evidentemente, la responsabilidad de los organismos públicos, nunca puede sustituir a la de los individuos.
Son, en último caso, los ciudadanos los auténticos gestores de su salud, y en este caso, de su salud alimentaria.
Es por ello por lo que ofrecemos este instrumento de información-formación con el ánimo de que ayude a la población a cumplir con los objetivos de “SALUD PARA TODOS”, como planteó en su momento la O.M.S., y con los cuales nos identificamos.

Qué y cómo comer

Hay actualmente, una gran diversidad de recomendaciones,”escuelas” dietéticas,”modas”, a veces, incluso muy contradictorias entre sí. Las revistas de todo tipo, están llenas de “dietas recomendadas para…”, libros, televisión…. y sin embargo, hay muy pocas ocasiones en las que se deje claro lo fundamental.
Vamos a intentar hacerlo, tras haber estudiado gran parte de esas tendencias, considerando el lugar geográfico en el que nos encontramos, y el contexto cultural y de hábitos que nos rodea.

1.NO TODO LO QUE SE COME, ALIMENTA:
Existe toda una amplia gama de “comestibles”, que si bien, normalmente forman parte de nuestros hábitos, y de nuestras despensas, no proporcionan los nutrientes necesarios para nuestro organismo y sus funciones.
Si hiciéramos un símil, de nuestro cuerpo, como un edificio en construcción, el alimento es todo aquello que puede realmente hacer que el edificio sea sólido, duradero, y de buena calidad, y cumpla con las funciones que se han previsto. El alimento es pues, la materia prima con la que construimos nuestro “edificio”, mientras que gran parte de las cosas-comestibles que comemos, no sólo no permiten construir un buen y sólido edificio, sino que comprometen el bienestar y la duración del que hemos recibido como herencia de nuestros padres.
El alimento debe estar constituido en su mayor parte, de nutrientes o elementos esenciales para la construcción y el buen funcionamiento y desarrollo del cuerpo, y tener la menor parte posible de desechos, tóxicos para el organismo, o que comprometan sus funciones. El alimento debe tener el máximo de vitalidad posible, ya que, la nuestra depende de él, en gran parte.
Esto implica la necesidad de aportar al cuerpo, a través de la dieta, una gran cantidad de alimentos vegetales, lo más frescos posible y biológicos posible, y evitarle un exceso de alimentos-comestibles refinados, procesados industrialmente, conservados, edulcorados, en definitiva, transformados y desvitalizados.

2.ALIMENTOS NUTRITIVOS ACONSEJADOS:
Alimentos que puede tomar por cualquier persona con nivel de salud normal, a diario varias veces.

  • Legumbres (garbanzos, guisantes, lentejas, soja, judías…).
  • Verduras.
  • Patatas.
  • Frutas.
  • Frutos secos crudos. Nunca fritos.
  • Cereales. Si no se restringe el gluten, se pueden tomar todos (pan, trigo, arroz, cuscús, mijo, pasta, trigo sarraceno, espelta, maíz, cebada…).Si se restringe el gluten, sólo se  puede tomar: trigo sarraceno, amaranto, mijo, quinoa, maíz, arroz.
  • Zumos recién hechos o licuados.
  • Queso, mejor cuanto más fresco.
  • Requesón.
  • Ensaladas de todo tipo.
  • Aceite de oliva de primera presión en frío, aceite de coco, aceite de sésamo, aceite de lino.
  • Miel.
  • Frutos secos de semilla (almendras, nueces…).
  • Semillas (girasol, calabaza, sésamo, etc.)
  • Galletas de arroz, quinoa, trigo sarraceno…
  • Leche vegetal (soja, arroz, avena, almendra…)
  • Malta, Eko, infusiones de manzanilla, menta-poleo…

Algunos de estos son probióticos alimentarios, por lo que si se incorpora una buena dosis diaria de uno o varios de ellos, necesitarás menos suplementos comprados, y tu flora intestinal y tu salud , te lo agradecerán. Una muestra de ellos son:

  • Algas( por ej. Kombu)
  • Miso
  • Kombucha
  • Choucrout
  • Tempeh
  • Chocolate más del 70% negro y sin azúcar.
  • Yogurt, mejor de cabra y siempre bio, siempre que no se retiren los lácteos.
  • Kéfir. Cuidado con el tiempo que está el hongo fermentando. Menos de 24 horas es laxante. Más de 24 horas es astringente.

No olvidemos que 50% de la población se considera actualmente intolerante a la lactosa aunque no estén diagnosticados. Por lo tanto, tenerlo en consideración al tomar lácteos.
También están apareciendo intolerancias al gluten, por eso hay que observarlo individualmente.

3.ALIMENTOS NUTRITIVOS QUE DEBEN TOMARSE CON MODERACIÓN:
Son alimentos que podemos tomar una o tres veces en semana por personas con nivel de salud normal, y aún más restringido, si hay algún problema de salud. A mayor salud más número de veces.

  • Carne de ave, carnes blancas 2 por semana máximo.
  • Pescado preferiblemente azul, pequeño, 3 veces por semana máximo.
  • Queso curado una vez por semana.
  • Huevos de 4 a 7 huevos por semana.
  • Pasteles y bollería casera una vez por semana.
  • Mantequilla a diario.
  • Mariscos una vez cada 15 días.

4.COMESTIBLES POCO NUTRITIVOS, O TOXICOS, A EVITAR POR CUALQUIER PERSONA:
Si se toman, hacerlo solo ocasionalmente, y nunca si hay un estado alterado de salud, sobre todo si hay una enfermedad crónica, ancianos, convalecientes, en proceso de crecimiento (bebés, niños, adolescentes), mujeres embarazadas, y en proceso de postparto y lactancia. Los denominamos comestibles, y no alimentos, porque en realidad no cumplen las condiciones para ser considerados como tales, es decir, no aportan los nutrientes necesarios al organismo, y sí lo comprometen en su correcto funcionamiento.

  • Carnes rojas (cerdo, ternera…).
  • Embutidos.
  • Conservas.
  • Leche animal.
  • Azúcar.
  • Pan blanco.
  • Pasteles y bollería industrial.
  • Fritos.
  • Comida precocinada.
  • Café, alcohol,chocolate.

Es preciso ser conscientes de la gran importancia de educar a los niños desde el inicio de su vida para la salud alimentaria.  Desde el embarazo  se establece la calidad del “edificio” de construcción al que aludíamos anteriormente. Una gran parte de las enfermedades que sufrimos a lo largo de la vida, tienen su origen en los 3 primeros años de la existencia.
Por supuesto, la única alimentación correcta que cabe plantearse para un lactante hasta los 6 primeros meses de su vida, como mínimo, es la lactancia materna.
Ningún mamífero se cría con leche de otra especie distinta a la suya. Solo los humanos cometemos ese error. Y es también causa de gran cantidad de alteraciones de salud, que no siempre se están calibrando en su justa medida.
A partir de los 6 meses, puede y debe iniciarse paulatinamente la alimentación complementaria con verduras y frutas. Y después del primer año, introducir el resto de alimentos.

5.COMO COMER:

*Sólo durante las comidas. Picar entre comidas es uno de los hábitos más perniciosos para la salud. No permite una asimilación correcta de lo que comemos, entorpece continuamente las digestiones, agota al organismo, favorece la obesidad.
*Masticar muchas veces, ensalivando muy bien. Despacio. Saborear.
*Favorecer el ambiente del momento de la comida, como un momento de encuentro, de comunicación, de descanso. Evitar televisión, discusiones agrias, comer de pie, con prisa, con disgusto, leyendo…
*Evitar mezclar muchos alimentos en la misma comida.
*Tomar la fruta, fuera de la comida: como desayuno, o merienda, o media hora antes de la comida, como aperitivo.
*Si no se tiene hambre, respetar el mensaje del cuerpo. Salvo que sea algo repetitivo, que puede manifestar un síntoma de enfermedad, lo habitual es que sea una llamada de atención del organismo, que es conveniente “escuchar”. Probablemente, el   cuerpo necesita ese reposo digestivo.
*No tomar pan durante las comidas, sino como una comida en si mismo: si se lo acompaña de algo más (aceite, mantequilla, aguacate, queso…), es un buen desayuno, merienda, o cena.
*Los postres se deben reducir a ocasiones excepcionales, ya que dificultan la digestión y son una fuente de calorías extra, muy importante. Tomarlos como merienda, o cena, o en ocasiones muy especiales.
*Evitar los fritos y las salsas. Irritan la mucosa digestiva, son una fuente “extra” de calorías, y aportan al organismo tóxicos, que pueden favorecer el desarrollo de cáncer.
*Al menos, la mitad de lo que comemos en el día, debe ser de origen vegetal, y poco concentrado, es decir: frutas, verduras, ensaladas, zumos, sopas o caldos, que son la fuente fundamental de vitaminas, sales minerales y celulosa. Una cuarta parte, alimentos de origen vegetal concentrados, es decir: legumbres, cereales, patatas, frutos secos, pasta, miel, pan, que en su mayoría, nos aportan los hidratos de carbono necesarios para el gasto energético. Y otra cuarta parte, alimentos de origen vegetal o animal, o sus derivados, que nos aportan las proteínas y grasas necesarias y suficientes para el crecimiento, y mantenimiento de tejidos, órganos, y funciones. Es decir: aceite, huevos, leche, yogurt, queso, carne, pescado, almendras crudas, piñones, nueces, avellanas.

Editado por Dra. María Fuentes Caballero
Médico Homeópata
Colegiada 6974
Centro de salud Artemisa
http://artemisalud.blogspot.com/

 

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